martes, 15 de julio de 2014



Mi cuerpo engaña sin quererlo. Mis ojos mienten cuando te miran. No te fíes de mis manos. Mis caricias son de mazapán. Mis labios son fruta confitada. No te creas mi sonrisa. No te enredes en mi cintura. Haz buena cuenta de lo que te digo. Mis palabras siempre te dirán lo que mi piel disfraza de amor.
Soy la paradoja del enamorado. Un poema desollado. Jamás te hablaré en falso, pero, ¡Ay! Mi cuerpo... Mi cuerpo no sabe no hablar de amor.