sábado, 19 de febrero de 2011


Radiotransmitiendo desde detrás de La gata negra.

Me he presentado a un concurso de relatos vía facebook. Está colgado en esta dirección:

http://apps.facebook.com/appsimtec/relato/340

Me harías un favor enoooorme si por favor votaseis (si os gusta, claro está) y lo difundieseis a vuestros amigos y conocidos. Para ello antes hay que darle a me gusta en la página del grupo.

Os agradezco el tiempo y el interés, de veras.

Muchas gracias,

La gata negra

domingo, 13 de febrero de 2011


No era tanto desprecio o superioridad sino una distraída indiferencia.

No tenía amantes, sino excusas. Excusas para ir a un restaurante, excusas con quien ir a la ópera, excusas para estrenar un vestido o utilizar un salto de cama. El "quién" era poco importante, era menos que un complemento, y, como tal, el único requisito real es que fuese a juego con su ropa y con la ocasión.

Tenía, sin embargo, la curiosa capacidad de parecer enamorada cuano se llevaba a alguien a la cama. Actuaba con tal mimo, con tanta delicadeza y entrega, que conseguía crear la farsa de una burbuja de pasión abandonada. Parecía que abriese las puertas a un paraíso terrenal, donde no solo el placer, sino la fusión de las almas era posible. Y aunque no era una pantomima a conciencia, cuando a la mañana siguiente el desgraciado abría los ojos, envuelto en sus brazos de seda, que le habían arropado toda la noche como la más devota de las amantes, ella le dejaba cuidadosamente en la cama, se ponía su bata de seda negra y le preparaba un desayuno exquisito antes de pedirle educadamente que se marchase, y pagarle un taxi.

No es que fuera retorcida, ni especialmente sádica. Simplemente tenía una educación modélica y le gustaba hacer las cosas bien. Buscar la perfección en cada plano.

Si ellos se confundían, era otro cantar.

La gata negra