jueves, 21 de octubre de 2010




Podía retorcer en sus manos los corazones más acorazados y deslizar en sus piernas las fantasías más morbosas. Sus pupilas tenían un baúl sin fondo de mentiras y sus labios temblaban con una excitación falsa, color fuego. Solo sus manos, de dedos ágiles y muñecas quebradizas contaban una historia medio cierta cuando me acariciaba, con una suavidad que desaparecía entre su piel en el resto de su cuerpo. Solo la veía utilizar algo similar a la ternura cuando cuidaba su jardín. Y me parecía lejana, inaccesible, casi etérea. Como si hiciera muchísimos años que había arrojado su alma al fondo de un pozo que regaba aquella tierra, y solo en las flores hablase su espíritu. Como si, detrás de cada orgasmo, de cada máscara, de cada nueva persona que creaba para agradarme, a mí y a cualquier amante, solo hubiera un desesperado intento de llegar a lo que había renunciado hacía tanto tiempo.

La gata negra

sábado, 31 de julio de 2010


A: ¿Qué se ha tirado a otra? Pero, pero, pero... ¿Le matas tú o le mato yo?
B: Déjale... Ya he tenido suficientes conversaciones al respecto... ¿Te crees que me dijo que no quería? ¿Sabes que llegué a créermelo? Imagínate como nos ciegan las emociones que tuvo que ser una amiga mía la que me lo descubriera completamente.
A: ¿Cómo?
B: Algo obvio que yo no me había planteado, "¿Hola? ¿Desde cuando un hombre tiene una erección si no se siente con ganas? Y más aún, ¿Hola? ¿Desde cuando es capaz de terminar?"

Risas

A: Tu amiga es una sabia mujer. Y bien, ¿Qué le dijiste?
B: ¿Qué le voy a decir? Si prefiere el chopped al jamón serrano porque lo tiene más a mano, así sea, pero que luego no espere que le regalen el de pata negra en bandeja de plata.
A: Por que tu lo vales.
B: Por que yo lo valgo.

La gata negra

domingo, 25 de julio de 2010



Cuando era pequeña, solía dormir cada noche con un peluche diferente. En mi imaginativa mente infantil, discurría así para que no hubieran desigualdades, ningún peluche se pusiera celoso, y no me montaran un motín.

Ahora hago lo mismo, pero con los amantes.


La gata negra

sábado, 3 de abril de 2010


A: "Créeme, subes al cielo, te tomas un café, te quedas charlando, das una vueltecita y luego ya, si eso, bajas."

B: "¿Con él?" señalando al novio presente.

A: "No seas absurda, mujer, con el masajeador de clítoris."


B: "Pero eso será mucho menos divertido."

A: "¡Pero mucho más efectivo!"

jueves, 25 de febrero de 2010




Estuve saliendo con un hombre una temporada. Parecía atraerle lo opuesto a lo que yo era. Traté durante un tiempo de encajar en su ideal femenino, olvidándome de encajes, uñas lacadas, rouge rojo y tacones de aguja. Pero nada parecía llamar su atención en mis esfuerzos por alejarme de mi fetichismo clasista para ser lo que no era.


Finalmente me di cuenta de que cuando una se enfunda en unos vaqueros ceñidos y hace que se vuelvan el 90% de los hombres, es más fácil cambiar de hombre que de estilo.


La gata negra