sábado, 14 de noviembre de 2009



Hay algo indecente en una boca devorando una fresa. O una uva. Sorbiéndola, sujetándola entre los labios rojos, maduros. Es insultante la desidia con la que los dientes aprietan con suavidad asesina la fruta, oprimiendo la pulpa sin llegar a quebrar la piel y derramar el azúcar. La forma en que esa boca se cierra alrededor de una cereza, con delicadeza, y la acaricia con la punta de la lengua, adelantándose al sabor, codiciándolo. Como los dientes quiebran la piel de la fruta, y como se derrama el jugo sobre el carmín, señal para que los labios se cierren completamente y ya no se sepa nunca más que fue de la fresa, de la uva o de la cereza, y sabiendo que, también el dulce esperaba con hórrida devoción su destino.

La gata negra

PD: Y ¿Por qué en los anuncios las modelos salen con los labios entreabiertos? Porque una boca entreabierta SIEMPRE es más sensual, más erótica. Y el sexo, vende.