viernes, 21 de agosto de 2009








Gracias a Dios o a quien sea (llamémosla Afrodita, Diosa Madre o Megan Fox) tengo las piernas largas, la cintura estrecha y con la edad se me han hecho las facciones mucho más felinas que las mejillas regordetas y graciosas que tenía de niña. Sigo plana como una tabla, pero mira, tengo unos hombros que para lucir escotes imperio me quedan que ni pintados.
Así que no, precisamente “ligar”, ese deporte que tanto aborrezco y a la vez resulta tan entretenido no me resulta para nada complicado. Quizá por eso mismo me es tan increíblemente parco en diversiones. Cuando una persona despierta el instinto “uuuuuh, no sé que es lo que se acerca, pero definitivamente me lo quiero tirar”, es mucho más fácil llegar a pasar una velada divertida intercambiando lo que suele denominarse como “Charla ligera” y que no es más que una serie de eufemismos ordenados en fila india que te llevan a:

a) La cama.
b) La próxima cita (que, inevitablemente, llevará a la cama).

Me hacen gracia las chicas que me suelen preguntar como se puede saber si un hombre está enamorado de ellas para no tirárselo a la primera de cambio y después sentirse utilizadas. La respuesta es fácil: No puedes saberlo. De hecho, importa una mierda saberlo. Jamás sabrás si alguien te quiere de verdad. Es muy probable que cuando te lo digan te mientan. Y es más probable todavía ¡Que no sepan si quiera que te están mintiendo! Todo el mundo quiere enamorarse. Sobretodo de una chica bonita y simpática, o de un hombre guapo y atento. Pero no, no es amor. El amor solo se comprueba cuando después de dos años de pensar en una persona sigues enganchado a ella. Y eso, a menudo, no sucede. Pero todo el mundo tiene derecho a jugar a que está enamorado. Y si puede tenerlo fácil porque la providencia le ha dado el cuerpo que de momento está en alza ¡Alabemos en alta voz!
Y además, vamos a ver, ¿Qué importará si él te quiere o no para tirártelo? ¿Te lo quieres tirar? ¿Sí o no? No me vengas con la postura de doncella casta y virginal. La respuesta es bien sencilla. Acuéstate con él si te apetece, te quiera o no. Ya puede estar perdidamente enamorado de ti, que si no te apetece no te vas a ir a la cama con él. Pues exactamente igual al contrario.
Enamorarse no es fácil. Y que se enamoren de ti tampoco. Y ya, que los astros se asocien en una increíble alineación favorable que propicie el hecho de que te enamores y seas correspondido es tan poco probable como que te toque la lotería (y no, pese a lo que algunos piensen, no estoy exagerando. Pongamos que hablo de amor, no de tener novio, que mi abuela ya lo decía “Novios de pá i pimentó, a tot hora en el cantó”.) Pero “ligar” es divertido. El sexo es sano. Y el deporte de la caza, o la pesca, o la seducción (finamente hablando) es de lo más entretenido. No solo para los fines de semana, sino para cualquier día y momento… Mira, encanto, ¿Ves ese chico que te mira desde la mesa de enfrente? Sonríele. No, no pienses que es el hombre de tu vida, ni el padre de tus hijos: Porque no lo es (Es más, probablemente sea un capullo y su conversación no llegue a la sucesión de monosílabos coherentes enhebrados). Pero puede ser que te diviertas un buen rato con él, e incluso descubras que es una maravillosa pieza para tu colección de amores irrealizados. Un abrigo más trofeo que colgar entre tus zapatos de marca.

Disfruta, cariño. La vida es corta. La juventud se acaba. Y si tienes mis medidas, es casi un crimen no aprovecharte de lo que te ha ofrecido la vida.

La gata negra

9 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Es una pena que tardéis tanto en daros cuenta de semejante obviedad. Y es una pena que sigas sin darte cuenta de otras muchas, como esta:


    "El amor solo se comprueba cuando después de dos años de pensar en una persona sigues enganchado a ella"


    No, eso no es amor ni niguna comprobación del mismo

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  3. Es lo más peculiar que me han dicho últimamente.

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  4. Delinearte.
    Sombrearte.
    Marcarte detalles con dedos o lápices.
    ¿Tengo tu consentimiento?

    ¿Lo necesito?

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  5. Creo que solo un uno por ciento pediría el consentimiento de dibujar una imagen que circula por internet. Lo cual voy a presuponer educado. Así que necesitarlo, no lo necesitas. Pero no puedo darlo, de todas maneras, cuando no sé quien lo pide. No podemos aceder a algo sin saber a quien estamos accediendo.

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  6. Me gusta lo concreto. Desnudar tu párrafo y reducirlo a la palabra exacta que en definitiva estaba esperando.

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