sábado, 30 de mayo de 2009


Empezó a ser un juego. Lo de donde pongo el ojo pongo la bala. Un juego terriblemente fácil y terroríficamente divertido. Coleccionar corazones como quien colecciona mariposas. Clavarlos con alfileres en la pared de mi habitación con el nombre del desgraciado debajo. Pobres infelices. Se vendían por una sonrisa. Por una caricia.

Lo mejor era los previos. Descubrir que buscaban. Que necesitaban. Apuntar cada una de sus variables y combinar sus gustos para crear la trampa perfecta, el reclamo ineludible. Trenzas más faldas con un diez por cien de intelectual. Bohemia con un treinta por cien de zorra con ínfulas de espiritualista. Pija que se hace la superficial pero en el fondo tiene un mundo interior rico e interesante. Modelos, estereotipos, jugadas. Jaque mate. Otro corazón al corcho. Y un polvo de consolación.

A veces hasta eran buenos en la cama. Algunos incluso daban verdadera pena cuando les dejabas en la cuneta y te miraban con ojitos de perro abandonado. Pobres, pobres cachorros.

Cada vez buscar presas más complicadas. Retos más inalcanzables.

Y, por desgracia, al final, todos son más fáciles de lo que parece.

La gata negra

6 comentarios:

  1. No creas. En este mundo hay muchas divisiones. En tercera regional, que es donde juega la mayoría, suele ser tal y como lo cuentas tanto para hombres como para mujeres, y no solo en el sexo. Más arriba... o más abajo, a saber, los saciados hace siglos de los sueños de aquellos, sin retos ni objetivos ni nada por lo que luchar porque ya tienen todo aquello que pueden imaginar, sin nada que ganar ni perder, en el aburrimiento de la creatividad, cultos e inteligentes, habiendo oscilado por los extremos de la personalidad propia y ajena, lejos ya de toda estratagema, de intereses encubiertos, caídos y elevados hasta perder cualquier atisbo de autoengaño, cansados de crear productos humanos, laboratorios a pie de calle de geishas para saciar su sexualidad más sutil...

    ...Por estos lares el sexo y tantas otras cosas regaladas poco tiene que ver con uno mismo, con su control, con la creencia de que nos pertenece. Somos jugados. Somos el juego.

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  2. Nunca dejes que la imaginación supere tu realidad.

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  3. para que me invites a entrar en tu otro blog ¿hay que escribirte una carta de presentación, vestir de etiqueta, cantar algo, caerte bien o qué?

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